Tergiversa que algo queda

Posted on 19. Jun, 2009 by manucampa in Economía, Política

Parece que los neocom no son capaces de rebatir los argumentos que les achacan haber puesto las bases a la crisis que estamos viviendo. Y como no encuentran  justificación real se lanzan a tergiversar todo lo que pueden.

Este es un debate que se inició en los Estados Unidos, se trasladó a Europa y ya ha llegado a nuestra tierrina de manos de Javier Neira. Su principal objetivo, Paul Krugman. Como grandes seguidores del Premio Nobel y Principe de Asturias, mi amigo Javi me acaba de poner sobre la pista de lo que estaba pasando y con su opinión os dejo. Prometemos seguir el debate y contribuir humildemente a que el engaño no se expanda demasiado.

Ya tenemos un nuevo debate en la Red. Todo comenzó con mi perplejidad al leer la columna de hoy de Javier Neira. En ella se dice textualmente lo siguiente: “resulta que Krugman, asesor de Obama y ZP, fue el ideólogo de la burbuja inmobiliaria que padecemos”.

Todo ello arranca con una frase que el periodista atribuye a un artículo de Krugman en The New York Times en 2002:

«Para combatir esta recesión, la Fed necesita contestar con mayor brusquedad; hace falta incrementar el gasto familiar para compensar la languideciente inversión empresarial. Y para hacerlo, Alan Greenspan tiene que crear una burbuja inmobiliaria para reemplazar la burbuja del Nasdaq».

El problema es que al periodista le ha podido la vena política en su opinión y, me temo, que se ha dejado llevar por sus impulsos y no ha contrastado bien sus fuentes. Entiendo su reacción, el Paul Krugman de opinión política saca los colores a muchos conservadores de todo el mundo, su capacidad crítica “pone de los nervios” a muchos, eso hace que exista un batallón (diría un ejército) de halcones rastreando su pasado y sus palabras hasta encontrar lo que sea con tal de tratar de minar su prestigio. Han llegado a decir, como el propio Krugman publica en su blog, que su hijo (inexistente, no tiene hijos) trabajó para Hilary Clinton, o que fue uno de los causantes del desastre de Enron.

Obviamente, la fama cuesta, y más si uno toca las narices a supuestos intelectuales conservadores, plagados en los medios de comunicación. El problema es que cuando Krugman habla de teoría económica no son capaces de “meterle mano”, porque sus ideas y análisis han pasado todos los filtros académicos mundiales. Entonces sólo les queda hablar de sus artículos, usando truquillos de comunicación….

En la Red hay blogs (por ejemplo, el siguiente: link) donde se usan las mismas herramientas que Javier Neira.

Yo quiero entrar en este debate, porque llevo leyendo a Krugman desde que tengo uso de razón económica, y no comprendo, para nada, lo que está sucediendo. Por eso, vayamos por partes. El único objetivo de este post es facilitar información para que cada cual saque sus conclusiones.

Los “críticos” no tienden a citar el artículo, sino una frase y, como podrán comprobar, sacada de contexto. El artículo lo pueden encontrar en este link, y se titula “Dubya’s Double Dip?”, publicado el 2 de agosto de 2002. La frase exacta aparece en el séptimo párrafo:

“The basic point is that the recession of 2001 wasn’t a typical postwar slump, brought on when an inflation-fighting Fed raises interest rates and easily ended by a snapback in housing and consumer spending when the Fed brings rates back down again. This was a prewar-style recession, a morning after brought on by irrational exuberance. To fight this recession the Fed needs more than a snapback; it needs soaring household spending to offset moribund business investment. And to do that, as Paul McCulley of Pimco put it, Alan Greenspan needs to create a housing bubble to replace the Nasdaq bubble”.

Tomen la frase final sacada de contexto y tendrán y ya tenemos ya están enguadados los críticos. En Estados Unidos también tienen este debate, lo pueden seguir en el siguiente link.

Sin embargo, el artículo de Krugman, recomiendo su lectura integral, aborda algo que es muy conocido para cualquier economista: salir de una recesión simplemente con una política monetaria expansiva puede generar efectos no deseados. La política monetaria tiene un gran poder en la activación/desactivación de una economía De hecho, es un gran instrumento para abordar períodos de recesión (Krugman defiende hasta la saciedad su uso, lo hizo con la crisis de Japón y lo hace para la actual crisis). Pero la clave es que si no se usa adecuadamente puede generar problemas no previstos.

El artículo de Krugman muestra algo objetivo: tras estallar la burbuja de Internet y ante un déficit fiscal importante (porque la administración Bush afrontó la crisis de las .com con bajadas de impuestos) la única manera para que se pudiera empezar a recuperar la confianza en el consumo y la inversión, es bajando los tipos de interés y hacer que otro activo “actúe de tractor” de la economía. Greenspan podía bajar los tipos de interés para tratar de salir de la situación. Pero esto no tendría consecuencias nulas, podría generar un desequilibrio a favor de otro tipo de activos para dinamizar la economía, como por ejemplo los inmobiliarios, como ha sucedido, y como apuntaba Krugman.

En realidad no se trata de un artículo político, sino de economía pura y dura. La política monetaria tiene un gran impacto en una economía, pero hay que tener cuidado con ella. Como me citaba un amigo esta mañana es como el papel de un padre en una fiesta: “tiene que saber cuándo quita el alcohol para que sea divertido y no acabe en una desgracia”.

Lo que ocurrió a Estados Unidos fue que las políticas de recorte de impuestos, sobre todo a escalas más altas de rentas, generó un déficit público muy notable en una época difícil para su economía. La Reserva Federal contribuyó, porque no le quedaba más remedio, a abordar la recuperación de la economía con una política monetaria expansiva (bajada de tipos de interés), y esto abrió la espita al sector financiero que supo aprovecharse bien de ese acceso al crédito y convertirlo en hipotecas suprime.

Ahora valoren la frase de que “Krugman, asesor de Obama y ZP, fue el ideólogo de la burbuja inmobiliaria que padecemos”. Como el propio Krugman dice: “la economía es una materia que pulsa tantos asuntos del mundo real que se dan grandes incentivos para declararse un experto en la misma“.

Leave a Reply

PHVsPjxsaT48c3Ryb25nPndvb19hZHNfcm90YXRlPC9zdHJvbmc+IC0gdHJ1ZTwvbGk+PGxpPjxzdHJvbmc+d29vX2FkXzI1MF9hZHNlbnNlPC9zdHJvbmc+IC0gPC9saT48bGk+PHN0cm9uZz53b29fYWRfMjUwX2ltYWdlPC9zdHJvbmc+IC0gaHR0cDovL3d3dy5tYW51Y2FtcGEuZXMvd3AtY29udGVudC91cGxvYWRzLzUzMDAwMzAxNDVfYjlmNjgyZDk3MC5qcGc8L2xpPjxsaT48c3Ryb25nPndvb19hZF8yNTBfdXJsPC9zdHJvbmc+IC0gaHR0cDovL3d3dy5sYWZ1ZXJ6YWRlYXN0dXJpYXMuZXM8L2xpPjxsaT48c3Ryb25nPndvb19hZF9jb250ZW50X2Fkc2Vuc2U8L3N0cm9uZz4gLSA8L2xpPjxsaT48c3Ryb25nPndvb19hZF9jb250ZW50X2Rpc2FibGU8L3N0cm9uZz4gLSB0cnVlPC9saT48bGk+PHN0cm9uZz53b29fYWRfY29udGVudF9pbWFnZTwvc3Ryb25nPiAtIGh0dHA6Ly93d3cud29vdGhlbWVzLmNvbS9hZHMvd29vdGhlbWVzLTQ2OHg2MC0yLmdpZjwvbGk+PGxpPjxzdHJvbmc+d29vX2FkX2NvbnRlbnRfdXJsPC9zdHJvbmc+IC0gaHR0cDovL3d3dy53b290aGVtZXMuY29tPC9saT48bGk+PHN0cm9uZz53b29fYWRfaW1hZ2VfMTwvc3Ryb25nPiAtIGh0dHA6Ly93d3cud29vdGhlbWVzLmNvbS9hZHMvd29vdGhlbWVzLTEyNXgxMjUtMS5naWY8L2xpPjxsaT48c3Ryb25nPndvb19hZF9pbWFnZV8yPC9zdHJvbmc+IC0gaHR0cDovL3d3dy53b290aGVtZXMuY29tL2Fkcy93b290aGVtZXMtMTI1eDEyNS0yLmdpZjwvbGk+PGxpPjxzdHJvbmc+d29vX2FkX2ltYWdlXzM8L3N0cm9uZz4gLSBodHRwOi8vd3d3Lndvb3RoZW1lcy5jb20vYWRzL3dvb3RoZW1lcy0xMjV4MTI1LTMuZ2lmPC9saT48bGk+PHN0cm9uZz53b29fYWRfaW1hZ2VfNDwvc3Ryb25nPiAtIGh0dHA6Ly93d3cud29vdGhlbWVzLmNvbS9hZHMvd29vdGhlbWVzLTEyNXgxMjUtNC5naWY8L2xpPjxsaT48c3Ryb25nPndvb19hZF9pbWFnZV81PC9zdHJvbmc+IC0gaHR0cDovL3d3dy53b290aGVtZXMuY29tL2Fkcy93b290aGVtZXMtMTI1eDEyNS00LmdpZjwvbGk+PGxpPjxzdHJvbmc+d29vX2FkX2ltYWdlXzY8L3N0cm9uZz4gLSBodHRwOi8vd3d3Lndvb3RoZW1lcy5jb20vYWRzL3dvb3RoZW1lcy0xMjV4MTI1LTQuZ2lmPC9saT48bGk+PHN0cm9uZz53b29fYWRfdG9wX2Fkc2Vuc2U8L3N0cm9uZz4gLSA8L2xpPjxsaT48c3Ryb25nPndvb19hZF90b3BfZGlzYWJsZTwvc3Ryb25nPiAtIGZhbHNlPC9saT48bGk+PHN0cm9uZz53b29fYWRfdG9wX2ltYWdlPC9zdHJvbmc+IC0gaHR0cDovL3d3dy53b290aGVtZXMuY29tL2Fkcy93b290aGVtZXMtNDY4eDYwLTIuZ2lmPC9saT48bGk+PHN0cm9uZz53b29fYWRfdG9wX3VybDwvc3Ryb25nPiAtIGh0dHA6Ly93d3cud29vdGhlbWVzLmNvbTwvbGk+PGxpPjxzdHJvbmc+d29vX2FkX3VybF8xPC9zdHJvbmc+IC0gaHR0cDovL3d3dy53b290aGVtZXMuY29tPC9saT48bGk+PHN0cm9uZz53b29fYWRfdXJsXzI8L3N0cm9uZz4gLSBodHRwOi8vd3d3Lndvb3RoZW1lcy5jb208L2xpPjxsaT48c3Ryb25nPndvb19hZF91cmxfMzwvc3Ryb25nPiAtIGh0dHA6Ly93d3cud29vdGhlbWVzLmNvbTwvbGk+PGxpPjxzdHJvbmc+d29vX2FkX3VybF80PC9zdHJvbmc+IC0gaHR0cDovL3d3dy53b290aGVtZXMuY29tPC9saT48bGk+PHN0cm9uZz53b29fYWRfdXJsXzU8L3N0cm9uZz4gLSBodHRwOi8vd3d3Lndvb3RoZW1lcy5jb208L2xpPjxsaT48c3Ryb25nPndvb19hZF91cmxfNjwvc3Ryb25nPiAtIGh0dHA6Ly93d3cud29vdGhlbWVzLmNvbTwvbGk+PGxpPjxzdHJvbmc+d29vX2FsdF9zdHlsZXNoZWV0PC9zdHJvbmc+IC0gc2t5Ymx1ZS5jc3M8L2xpPjxsaT48c3Ryb25nPndvb19hdXRvX2ltZzwvc3Ryb25nPiAtIHRydWU8L2xpPjxsaT48c3Ryb25nPndvb19jYXRfZXg8L3N0cm9uZz4gLSA2MTwvbGk+PGxpPjxzdHJvbmc+d29vX2NvbW1lbnRfcG9zdHM8L3N0cm9uZz4gLSBTZWxlY3QgYSBudW1iZXI6PC9saT48bGk+PHN0cm9uZz53b29fY29udGVudDwvc3Ryb25nPiAtIHRydWU8L2xpPjxsaT48c3Ryb25nPndvb19jb250ZW50X2FyY2hpdmVzPC9zdHJvbmc+IC0gdHJ1ZTwvbGk+PGxpPjxzdHJvbmc+d29vX2NvbnRlbnRfZmVhdDwvc3Ryb25nPiAtIHRydWU8L2xpPjxsaT48c3Ryb25nPndvb19jdXN0b21fZmF2aWNvbjwvc3Ryb25nPiAtIDwvbGk+PGxpPjxzdHJvbmc+d29vX2ZlYXR1cmVkX3Bvc3RzPC9zdHJvbmc+IC0gU2VsZWN0IGEgbnVtYmVyOjwvbGk+PGxpPjxzdHJvbmc+d29vX2ZlZWRidXJuZXJfaWQ8L3N0cm9uZz4gLSA8L2xpPjxsaT48c3Ryb25nPndvb19mZWVkYnVybmVyX3VybDwvc3Ryb25nPiAtIDwvbGk+PGxpPjxzdHJvbmc+d29vX2dvb2dsZV9hbmFseXRpY3M8L3N0cm9uZz4gLSA8c2NyaXB0IHR5cGU9InRleHQvamF2YXNjcmlwdCI+DQp2YXIgZ2FKc0hvc3QgPSAoKCJodHRwczoiID09IGRvY3VtZW50LmxvY2F0aW9uLnByb3RvY29sKSA/ICJodHRwczovL3NzbC4iIDogImh0dHA6Ly93d3cuIik7DQpkb2N1bWVudC53cml0ZSh1bmVzY2FwZSgiJTNDc2NyaXB0IHNyYz0nIiArIGdhSnNIb3N0ICsgImdvb2dsZS1hbmFseXRpY3MuY29tL2dhLmpzJyB0eXBlPSd0ZXh0L2phdmFzY3JpcHQnJTNFJTNDL3NjcmlwdCUzRSIpKTsNCjwvc2NyaXB0Pg0KPHNjcmlwdCB0eXBlPSJ0ZXh0L2phdmFzY3JpcHQiPg0KdHJ5IHsNCnZhciBwYWdlVHJhY2tlciA9IF9nYXQuX2dldFRyYWNrZXIoIlVBLTY0MzU1NTctMTUiKTsNCnBhZ2VUcmFja2VyLl90cmFja1BhZ2V2aWV3KCk7DQp9IGNhdGNoKGVycikge308L3NjcmlwdD48L2xpPjxsaT48c3Ryb25nPndvb19ob21lX2FyYzwvc3Ryb25nPiAtIHRydWU8L2xpPjxsaT48c3Ryb25nPndvb19ob21lX2xpbms8L3N0cm9uZz4gLSB0cnVlPC9saT48bGk+PHN0cm9uZz53b29faG9tZV9saW5rX2Rlc2M8L3N0cm9uZz4gLSA8L2xpPjxsaT48c3Ryb25nPndvb19ob21lX2xpbmtfdGV4dDwvc3Ryb25nPiAtIEluaWNpbzwvbGk+PGxpPjxzdHJvbmc+d29vX2hvbWVfdGh1bWJfaGVpZ2h0PC9zdHJvbmc+IC0gOTI8L2xpPjxsaT48c3Ryb25nPndvb19ob21lX3RodW1iX3dpZHRoPC9zdHJvbmc+IC0gMjQ3PC9saT48bGk+PHN0cm9uZz53b29faW1hZ2VfaGVpZ2h0PC9zdHJvbmc+IC0gMjEwPC9saT48bGk+PHN0cm9uZz53b29faW1hZ2Vfc2luZ2xlPC9zdHJvbmc+IC0gZmFsc2U8L2xpPjxsaT48c3Ryb25nPndvb19pbWFnZV93aWR0aDwvc3Ryb25nPiAtIDU0MDwvbGk+PGxpPjxzdHJvbmc+d29vX2xvZ288L3N0cm9uZz4gLSAvbG9nbzIucG5nPC9saT48bGk+PHN0cm9uZz53b29fbWFudWFsPC9zdHJvbmc+IC0gaHR0cDovL3d3dy53b290aGVtZXMuY29tL3N1cHBvcnQvdGhlbWUtZG9jdW1lbnRhdGlvbi9idXN5LWJlZS88L2xpPjxsaT48c3Ryb25nPndvb19wb3B1bGFyX3Bvc3RzPC9zdHJvbmc+IC0gU2VsZWN0IGEgbnVtYmVyOjwvbGk+PGxpPjxzdHJvbmc+d29vX3Jlc2l6ZTwvc3Ryb25nPiAtIHRydWU8L2xpPjxsaT48c3Ryb25nPndvb19zaG9ydG5hbWU8L3N0cm9uZz4gLSB3b288L2xpPjxsaT48c3Ryb25nPndvb19zaW5nbGVfaGVpZ2h0PC9zdHJvbmc+IC0gMTIwPC9saT48bGk+PHN0cm9uZz53b29fc2luZ2xlX3dpZHRoPC9zdHJvbmc+IC0gMTgwPC9saT48bGk+PHN0cm9uZz53b29fdGFiczwvc3Ryb25nPiAtIGZhbHNlPC9saT48bGk+PHN0cm9uZz53b29fdGhlbWVuYW1lPC9zdHJvbmc+IC0gQnVzeSBCZWU8L2xpPjxsaT48c3Ryb25nPndvb190aHVtYl9oZWlnaHQ8L3N0cm9uZz4gLSA4ODwvbGk+PGxpPjxzdHJvbmc+d29vX3RodW1iX3dpZHRoPC9zdHJvbmc+IC0gODg8L2xpPjxsaT48c3Ryb25nPndvb190d2l0dGVyPC9zdHJvbmc+IC0gbWFudWNhbXBhPC9saT48bGk+PHN0cm9uZz53b29fdmlkZW9fY2F0ZWdvcnk8L3N0cm9uZz4gLSBWaWRlb3MgTGF0ZXJhbDwvbGk+PC91bD4=